Bailes temáticos

Tu cerebro baila contigo cada vez que te mueves.
Cuando suena una canción y el cuerpo responde, tu sistema nervioso se activa como una orquesta. Cada paso, cada movimiento, cada gesto está enviando información al cerebro. Las zonas del equilibrio, la coordinación, la atención y la memoria, pero también las de la emoción y la creatividad empiezan a tocar juntas.

Bailar no es solo mover el cuerpo, es un diálogo entre mente, emoción y ritmo.


Bailar puede curar, no porque elimine el dolor, sino porque te devuelve al presente, te reconcilia con la vida.

Por todo ello, parece casi obligatorio llevar a cabo una de las actividades que más virtudes aúna, que además suele tener la mejor acogida en casi todos los grupos sociales.

El baile, adaptado a cada contexto, despierta, mueve, revitaliza. Recupera ilusión, hace volar el tiempo, invita a buscar la compañía de otros.

No nos quedan más razones que añadir para desarrollar esta actividad con grupos de personas mayores, capacitadas y dispuestas a seguir disfrutando del movimiento.

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Música y memoria