Son absolutos los beneficios reales para nuestros mayores detrás del mundo de las manualidades.
Hablamos de motricidad fina para manipular elementos pequeños (cuentas, hilos, cierres…), coordinación mano-ojo, de concentración y atención al detalle, de seguimiento de instrucciones, de planificación, de creatividad (combinar colores, formas y materiales con armonía)…
Y por qué no, lo acompañamos de un hilo musical, de un ambiente de calma, de un grupo de personas trabajando al unísono, de compañía, de silencio cómodo, de conversaciones animadas y espontáneas… de pasar ratitos agradables.